SISTEMA DELIRIHAN
Existente en ambos universos de juego al mismo tiempo, el sistema Delirihan presenta una peculiaridad que le hace digno de mención.
Nadie sabe porqué, ni qué lo motiva, pero el sistema completo es algo más que un simple sistema solar.
Los planetas que giran en torno al sol llamado Fest presentan una multitud de civilizaciones que comparten su adoración por el dios Delirihan, que flota en el cielo.
La representación del dios es un enorme pórtico estelar del tamaño de un planeta, que a modo de circunferencia celestial puede verse fácilmente en las noches claras desde casi cualquier mundo que lo tenga a la vista.
Enormes gravados surcan su superficie, y maquinaria milenaria ruge en su interior cada vez que se pone en marcha.
Los arqueólogos que exploran y estudian el artefacto datan su edad desde antes del nacimiento de la Esencia. Un descubrimiento tan increíble ha llamado la atención en cada rincón del sistema, y más allá.
Cuando alguien traspasa el portal, aparece en un universo tan extraño que no reconoce la reglas ni las civilizaciones que en él se albergan.
En términos de juego el pórtico llamado Delirihan, de cuyo nombre derivan el del dios y el del sistema en el que se encuentra, es la única forma de pasar desde un juego a otro de los que forman nuestro multiverso.
Atravesando el portal, un miembro de la Orden Eterna podrá llegar a la Esencia en la que transcurre el juego Imperio, y así entrar en una realidad tan distinta que no le recordará nada parecido.
Al contrario, un miembro del Imperio, o uno de sus enemigos podrá llegar al universo de Guerras Eternas, donde dos Imperios combaten para exterminarse mutuamente.
Para los jugadores supone un reto interesante. Pasar de un universo a otro puede parecer fácil, pues comparten las mismas reglas de juego, pero si los personajes quieren sobrevivir deben adaptar su filosofía de vida. En Las Guerras Eternas Imperio la motivación predominante es la Guerra, la lucha. La búsqueda de la justicia aniquilando al adversario, para poder sobrevivir. En Imperio lo que domina es la idea de que la acumulación de poder para los tuyos, para tu Imperio es lo único que te llevará a alcanzar tu destino.
Ambas filosofías se complementan en la vida real, y dentro del juego se entremezclan, sin embargo el concepto original está muy dividido en ambos juegos. Serán los personajes quienes hagan evolucionar su épica hacia donde mejor les parezca.
Recomendamos al Director de Guerra que no abuse del poder que da este sistema, pues los jugadores eligen un ambiente de juego, y sólo cuando ya conozcan perfectamente su Esencia podrán pasar a cualquier otro de los que conforman nuestro multiverso particular.
Sí, has oído bien, cualquier otro. Existen múltiples Esencias, no sólo dos. Nos proponemos diseñar varios sistemas de juego que complementen los dos que componen este volumen. Ampliaremos a Las Guerras Eternas (con su heroísmo y lucha) y a Imperio (con la idea de unidad y poder), y lo haremos con universos que utilicen posturas humanas, como los anteriores y tomen un posicionamiento real frente al mundo.
Las ideas que barajamos son las siguientes, tú decides cual te gusta más, escríbenos y propónnos donde te gustaría jugar.
* Sagrado Deber: en universo de Sagrado Poder es un universo de religión. Como los anteriores utiliza la Esencia como multiverso donde se desarrolla el juego, pero con una diferencia.
Los jugadores representan pueden representar a cinco dioses que dominan toda la Esencia. Estos cinco dioses son tan poderosos que podrían destruirlo todo, pero dependen de sus seguidores y del poder de éstos para subsistir.
Por ello, cada bando debe recopilar poder para prevalecer. No están en guerra continua, existen frecuentes períodos de paz, pero sí hay una gran rivalidad entre las religiones.
Las Cinco Religiones son:
Tecnología.
Magia.
Mente.
Riqueza.
Política.
Como parte de una iglesia los Personajes Guerreros deben reunir poder de la religión que sigan, debilitando la influencia de las demás.
Cada una de las Órdenes eclesiásticas posee sus propias reglas y restricciones, así como sus propias ventajas.
* Tiempo de la Eternidad. El tiempo sí que existe y es importante, así como los viajes temporales. Debido a las características de esta Esencia los PG podrán viajar por el tiempo, cambiando el curso de civilizaciones, y evitando que sus enemigos cambien lo que han hecho.
Existen dos tipos diferentes de viajeros temporales, los Destructores y los constructores. Los PG pertenecen al segundo tipo.
Ambas Órdenes poseen sus propios objetivos. Mientras que los Destructores quieren que la esencia se destruya a sí mima, por motivos desconocidos, los personajes constructores quieren favorecer la creación, el desarrollo de las civilizaciones y de los mundos, y no porque se beneficien de ello, sino por ver hasta donde puede llegar la Esencia.
Ambas Órdenes e enfrentan, unos protegiendo a héroes, mesías, artistas, inventores y científicos, otros intentando asesinarlos, corrompiendo naciones y provocando guerras.
Sólo son dos ideas de las diferentes Esencias que queremos presentaros. Ahora, paraos a pensar las posibilidades de estos juegos en un entorno tan grande, rico y variado como es la Esencia, donde todo es posible. Héroes en guerra, mundos de magia y dragones, batallas espaciales que enfrenten a religiones dispares, o guerras por proteger un recurso valioso, con las motivaciones de todos estos personajes que queremos presentaros.
Y es más, mezclad las posibilidades de juego de cada uno de ellos en uno sólo. El mayor de los juegos que publicaremos no será otro que PODER, donde los PG de uno y otra Esencia puedan descubrir las posibilidades de atravesar el sistema Delirihan en busca de nuevos aliados, de más poder o de enemigos contra los que luchar.
Guerreros Eternos luchando al lado de siervos del Emperador contra una alianza de poderosos guerreros del Imperio del Poder y maestros de la Religión de la Mente. Todo depende de vosotros. Sois vosotros los que nos permitiréis continuar esta épica, la mayor que jamás se soñó, o haréis que siga siendo sólo un bonito sueño de magia, misterio y aventuras.
Y recordad chicos, cuando las Esencias se unen, todo puede ocurrir. Sed Eternos.
El Astrogrado
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overte entre universos es más sencillo que entre Kralex. Existen portales, dispositivos transportadores, etc. Así que tranquilo, podrás atacar el enemigo allí donde esté sin volverte loco.
Llegados a este punto me preguntarás qué más existe en un universo. De todo, dioses, planos, demonios, dimensiones alternativas, pliegues cronales. Enumerarlo todo es imposible.
Piensa en una cosa, lo más importante es que existen enemigos, y mientras sigan viniendo la Esencia corre peligro.
Para intentar coordinar un poco la defensa y la lucha en un campo de batalla tan inconmensurable ambos imperios han confeccionado mapas, rutas, planos, etc.
Pero el mayor avance en este sentido lo ha dado el Imperio del Bien, nuestro Imperio. Yo concebí el plan en sus fases iniciales, y por ello me siento orgulloso.
Yo lo llamo el Astrogrado.
El Astrogrado ocupa un universo alternativo en un kralex donde el Bien lleva un billón de años si conocer la derrota. El poder del bien en este lugar es absoluto y está defendido por dioses, dragones y demás poderosas criaturas que protegen mi máquina. Rodeando a este universo hay un número increíble de universos que lo defienden, cada uno de ellos con todos sus accesos cerrados, totalmente fortificado y que forman un multiverso totalmente autosuficiente. Más allá de este universo sólo existe una pura luz brillante que personifica la esencia del Bien y que destruye todo vestigio maligno que la cruce.
Sólo existe un acceso altamente fortificado, por él entran los refuerzos y algo mucho más importante. La información y los pocos elegidos que podrán contemplar el Astrogrado.
¡Ah! Pero que olvidadizo soy, la fama de mi máquina es tal que olvidé que no la conocías. Te explicaré lo que es.
El Astrogrado es el mapa definitivo. Recoge información de la Esencia, la procesa y la ofrece a nuestro bando.
Aquí se muestran a nuestros generales y estrategas la infinidad de kralex, de universos, galaxias y planetas, así como sus nódulos de acceso, sus interrelaciones y sus portales.
Pero lo más importante es que muestra información detallada al momento de la evolución de la guerra en todos los rincones en los que su influencia llega.
Cada uno de los bandos se muestra en un color distinto. El plateado para el Bien, el rojo para la neutralidad y el azul para el Mal o el Poder, como prefieras llamarlo.
Los distintos tonos muestran la influencia de uno u otro bando en una zona determinada, así como las fuerzas y el poder de uno de los imperios. Cuanto más cerca está un color del azul más poderosos será el Poder, si la tonalidad es plateada con algo de azul significa que el Poder resiste a duras penas allí donde el Bien conquista.
Pero no creas que mi máquina es perfecta, depende de la instalación de pequeños aparatos que recogen la información y la envían. Cuantos más aparatos se consigan esconder en un lugar, la información será más detallada, con suficientes de ellos podría decirte el color de la ropa interior de uno de los arcontes infernales.
Ahí radica su debilidad, no es fácil situar esta gran cantidad de artilugios en terreno neutral, no digamos ya en terreno enemigo. Incluso en nuestro bando los agentes enemigos tienen como objetivo destruirlos pues es requisito imprescindible para una infiltración masiva.
Otra cosa, no me preguntes como va la guerra, es información altamente clasificada.
Los Imperios.
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os dos grandes Imperios existentes en GE lanzan millones de universos a la lucha pensando sólo en la aniquilación del otro.
Describir estos imperios sería tan inútil como si una hormiga intentase entender el infinito. Hay tantos universos infinitos que su número no se conoce, tantos campos de batalla que ya nadie se molesta en contarlos. En cada uno se mezclan dioses y demonios, naves y hechiceros, seres sobrenaturales y de todo tipo de guerreros. Por todo ello es difícil describirlos.
Empecemos por sus nombres. Escucha, soldado, si alguno de los dos Imperios tuvo alguna vez nombre ya nadie lo recuerda. Ahora se les conoce como el Imperio del Poder y el Imperio del Bien. Tú perteneces al segundo y tu deber es dedicar tu vida y ofrecer tu alma para que el Imperio del Bien venza.
Nadie en el Imperio conoce su extensión, cada reino o luchador sólo conoce un fragmento de la contienda alrededor del cual se mueve, vive y combate. A veces, se filtran leyendas de lejanos campos de batalla donde combaten los hermanos junto a los dioses, o donde el enemigo llega con fuerzas renovadas.
Ah, pero tú eres nuevo, te lo explicaré. La Esencia es el nombre que recibe todo lo existente, los billones de universos, planos y multiversos.
Mira noble luchador, esto ahora no importa, nada importa salvo la destrucción del rival. La próxima vez que luches no pierdas la concentración, un momento de distracción y todo lo que quieres puede ser destruido. No debes permitirlo.
Cumple las reglas, porque si no lo haces, tu enemigo tampoco las cumplirá, ¿Quieres que te explique las reglas? Muy bien, escucha; la única regla es aquella que lo rige todo, no hay reglas, mata o morirás, sobrevive o entrega tu vida, pero todo lo que hagas lo harás para que tu bando prevalezca.
Te hablaré ahora de tu futuro, lucha, muerte, destrucción y en tus momentos de descanso (que ya te aseguro que no serán muchos), aprovechar la vida al máximo pensando en la batalla de mañana.
Esto te aguarda, no tienes otra opción, ¡ah, sí! se me olvidaba, puedes retirarte de la vida de guerrero y luchar en una guerra distinta. Trabajando en una de las fábricas de armamento, como mensajero o como científico.
Pero esta vida es aburrida y no deja de ser peligrosa, o crees que alguno de los dos bandos respeta a los civiles. Iluso, olvida el respeto al enemigo, la caballerosidad o la piedad. No hay perdón para el perdedor, que la sangre corra por los campos, que la escoria llene el espacio y ruego porque estés en la próxima batalla, o mejor, lucha por sobrevivir hasta ella.
¡El Imperio vencerá!
Xortalander-I, comandante de la nave transplanetaria “Cazador”.
LAS BARRERAS
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na barrera es lo más grande que se ha visto en la Esencia. Imagínate una línea defensiva que abarca más de lo que el pensamiento puede imaginar. Esta “barrera” es un límite entre dos Imperios, una frontera que se extiende por incontables universos.
En esas fronteras, la lucha es más sanguinaria y cruel, si cabe, que en el resto de la Esencia. Imagínate lo que pasaría si una de esas barreras cediese. Billones de universos desgastados por la guerra estarían indefensos ante el enemigo.
En una barrera se reúnen los recursos ofensivos y defensivos de tantos universos que contarlos sería imposible. Se lucha en cada planeta, en cada rincón del espacio, en cada asteroide. Los cuerpos sin vida de millones de valientes siembran la Esencia entre los cascos desgarrados de humeantes naves de ambos bandos. Planetas enteros han sido devastados tras siglos de guerra, rocas muertas que atestiguan el salvajismo de la naturaleza. Sólo las esporádicas explosiones de los combates iluminan su oscura faz, como si lo único que diese un poco de luz a la vida de la gente fuese el pensamiento de la destrucción. Y quizás así sea, quizás por eso existan cosas tan despiadadas y salvajes como una barrera.
Si te encuentras en una, conocerás la Muerte en todas sus formas, si no lo estás, da gracias por tu suerte.
En una barrera la esperanza de vida es de unas pocas semanas a lo sumo. Asalto tras asalto, las pérdidas de valiosos jóvenes se suceden. Androides, humanos, dioses y todo tipo de seres pilotan naves estelares, defienden puestos de avanzada o realizan incesantes asaltos en medio de la más despiadada orgía de destrucción que haya dado jamás la Esencia.
Las líneas de suministro que mantienen la maquinaria de guerra en movimiento se extienden por miles de kralex. Miles de millones de universos producen maquinaria para los ejércitos, y los clones mágicos y tecnológicos abastecen las legiones con una cantidad obscena de guerreros de todo tipo, edad y raza.
Los astilleros de todas las realidades circundantes trabajan en turnos completos para mantener dichas líneas. De sus diques orbitales salen tanto naves de transporte como relucientes cruceros de combate, que en pocos días perderán su lustre, eso si no son antes destruidos.
¿Y cómo se forma semejante abominación? Pues como todo en estas Guerras Eternas. Primero un reino invade al otro, después dos imperios se enemistan y arrastran a cofradías comerciantes a la batalla. Éstas implican a más imperios y compañías, a magos, demonios y semidioses. Universos enteros se ven arrastrados para no perder sus líneas de suministro y ofrecen sus cada vez más débiles generaciones para defender su posición. Hasta los mismos dioses del Bien y el Mal deben involucrarse en la guerra para evitar que todo lo que les rodea se convierta en un erial, y que sus seguidores sean arrasados y esclavizados por el enemigo.
Al final, enormes e imposibles armadas luchan ocultas tras las estrellas sin saber cómo comenzó todo, ofreciendo la vida de sus tripulantes a los sangrientos dioses de la guerra, los cuales ni siquiera esperan una victoria, sino mantener así la situación lo más posible. Nadie espera ganar sólo no perder.
Fortalezas inexpugnables contienen las oleadas de soldados, dragones de guerra comandan ejércitos formados por monstruos y criaturas mágicas, legiones de ciborgs y soldados con armaduras de alta tecnología se ofrecen en los altares de los Imperios luchando en un mundo sin esperanza, donde hasta lo más preciado puede serles arrebatado si son débiles.
Conscientes de que las vidas de millones de los suyos, inocentes o no, dependen de su valor, sacrifican su vida en luchas cuyo único resultado son unas tablas sangrientas, que dejan sobre los campos de batalla millones de muertos cada minuto, en tantos planetas y lugares, que sus nombres son olvidados hasta por quien los pisa.
Nadie recuerda la historia de tantos planetas devastados, y desde luego, ya nadie llora a los caídos, excepto los recién llegados a una barrera, los cuales muy pronto dejarán de creer en el valor de la vida.
Nadie en toda La Esencia conoce un terror tan grande como el que estos muchachos contemplan cada día en las barreras. Demonios gigantescos al mando de ejércitos no muertos que arrancan toda vida que se les presente por delante. Terribles criaturas mágicas dimensionales emergen de los pozos del caos para acechar las naves de los valientes.
Ninguno de los dos bandos está libre de pecado, tanto ellos como nosotros hacemos cosas que en otros tiempos, y otra época, serían imperdonables, tachadas de crímenes contra todo lo justo. Pero no olvidéis que existe una diferencia entre ellos y nosotros.
Nosotros hacemos lo que hacemos por supervivencia, porque es justo y por la libertad, mientras que el Imperio del Poder lo hace para satisfacer los instintos asesinos de sus líderes, a los siniestros poderes detrás de ellos y a la corrupta esencia de su imperio.
En una barrera las dos esencias, la del Bien y la del Poder, que forman La Esencia en su conjunto se miran la una a la otra y enfrentan a sus peones para tomar ventaja de cualquier debilidad que muestren sus enemigos.
La Guerra se extiende por miles de millones de Kralex, por todos los universos y dimensiones que los componen, difundiendo las tristes palabras del Profeta Oscuro: en el final de los tiempos, cuando todo sea una barrera, la destrucción será total y el fin habrá llegado.
Extracto de las Memorias del Comandante de Base Gor-Alustrail leído durante su funeral.
EL BALANCE
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urante millones de años el Poder ha dominado la situación, haciendo retroceder al Bien. Durante esa sombría época perdimos mundo tras mundo. Los ejércitos del Poder dominaron los combates mientras que nuestras maltrechas fuerzas no aspiraban más que a sobrevivir. Retrocedíamos en todos los frentes, no podíamos ni proteger a nuestros seres queridos y la muerte se cernía sobre nuestras cabezas.
Es doloroso recordar estos tiempos; batallas tan tristemente célebres como la de “Los Dos Dioses”, se sucedían. Nuestras pírricas victorias sólo hacían reír al Enemigo. El Poder ya se veía como vencedor.
Recuerdo cómo mi propio mundo fue invadido. Por entonces yo era joven y servía en la Armada de mi sistema. Nos creíamos capaces de todo. ¡ Por el Bien!, contábamos con quinientos cruceros y fuerza suficiente como para pulverizar cien sistemas. Nuestra armada la mandaba el propio dios Ardan, el cuál, desde su nave del tamaño de un planeta inspiraba respeto y valor a los valientes soldados. Entonces sucedió. Enormes y brillantes portales se abrieron en la negrura del vacío, saliendo de ellos las más pavorosas naves jamás vistas.
Nuestros esfuerzos fueron inútiles, no creí que tanto poder pudiese ser reunido en una sola armada. Pero lo peor llegó después. “Ellos” empezaron a salir de sus naves, no llevaban trajes espaciales que les protegiesen del frío sideral. “¡Santo Artan!”. Ni siquiera había escotillas de salida. Atravesaban el casco de las naves y se lanzaban sobre nosotros. Sus formas eran inenarrables, demonios alados impulsados por no sé qué impía fuerza. Vi a uno de ellos destruir uno de nuestros cruceros con las manos desnudas ¡ y había millones de ellos! Lo que sigue después es demasiado horrible. La cabeza del divino Artan balanceándose en el cinturón de uno de los diablos menores, mi sistema arrasado, familias violadas para que engendrasen a más seres impíos. Sólo yo sobreviví. Fui llevado a la presencia de su Comandante. Su poder me sobrecogió. Mirándome con desprecio, puso su mano en mi rostro mientras mis gritos de dolor llenaban los oscuros corredores y los atestados pasillos de la nave. “Esta huella marcada a fuego en tu faz es mi mensaje para el Bien, ¡Moriréis!”, dijo.
Desde entonces no he vuelto a mirar mi reflejo por temor a lo que pueda ver. No me hace falta. Me basta con contemplar los rostros horrorizados de los que me observaban. He visto llorar a guerreros curtidos en mil batallas al contemplar mi semblante.
Perdóname por no seguir narrándote tan aterradores sucesos, pero el dolor es demasiado grande y consume mi alma día a día. No espero piedad ni compasión por tu parte, guerrero, sólo quiero que comprendas lo que sucede ahí fuera. No esperes que llore mi destino o pataleé, soy un guerrero de Bien y cuando me alisté sabía lo que me esperaba. Bendigo el día que quedé marcado, porque ese día un sentimiento más fuerte que el temor invadió mi pecho, el odio. Desde ese día el fuego de la rabia ha calmado mi miedo y he luchado en mil batallas. He vengado con creces las afrentas a mi mundo, pero mi sed no se ha saciado. He ascendido en poder y en honor, como tú puedes hacerlo, porque igual que yo, tú perteneces a los Guerreros Eternos. Nuestra Orden fue fundada hace miles de años en los días más oscuros de Imperio. En un pequeño mundo azotado por la guerra surgió la idea de formar un cuerpo de elite capaz de luchar en todos los terrenos y que se enfrentase al Imperio del Poder sin temor. Desde entonces nuestra Orden a crecido. No creo que haya cuerpo en todo lo conocido (la Esencia) más temido y prestigioso.
De ti depende que esto siga así. Nuestra Orden cambió el curso de la guerra. Valientes combatientes arrasaron hordas del Enemigo, destruyeron sus flotas y mataron a sus dioses. Sin embargo, el terreno perdido es mucho y sólo Artan sabe cuan poderoso es el Mal.
Piensa para reconfortarte, que no estás solo, que existen otros muchos que lucharán eternamente contra el Poder, ya pertenezcan a nuestra Orden o no. Pero sobre nosotros recae la tarea más dura. Somos los primeros en el combate, los primeros en luchar y a veces en caer. Seremos los últimos en abandonar la lucha y daremos nuestra vida y nuestra alma para que el Imperio del Poder muera.
La balanza sigue danzando, la victoria de hoy es la derrota de mañana y la sangre mancha universos enteros, mientras nos abrimos paso en las entrañas del enemigo.
Los Mundos Alternos
Recientemente, los científicos han descubierto algo que hace tambalear las ideas y teorías sobre la Esencia. Lo llaman los mundos alternos.
La Esencia, como espero que todos comprendáis, es increíble en su tamaño y diversidad. Pero parece ser que mediante una serie de variables moleculares de acceso dimensional se pueden dejar de lado las realidades hasta ahora conocidas y adentrarse en otras dimensiones que parecen sombras despobladas de la Esencia.
Se ha teorizado que cada universo, dimensión y kralex poseen un número infinito de sombras dimensionales. Estas sombras son como realidades paralelas totalmente despobladas, sin planetas estrellas, o vida conocida.
Sin embargo, parece que en las últimas exploraciones parece que se han descubierto civilizaciones misteriosas, de increíbles y arcaicas arquitecturas arcanas. Los exploradores fueron rápidamente destruidos, y sólo unas breves imágenes han llegado hasta nosotros. Pero las pocas que han llegado nos muestran el poder que han de tener unos seres de increíble variedad, que viven y prosperan en universos sin soles, materia o fuentes de energía. Se cree que no son habitantes originales, sino colonos que llevan eones desarrollando. De donde vienen y cuales son sus intenciones no lo sabemos ni nos atrevemos a especular.
Los Nódulos
¿Qué es un nódulo?
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n nódulo es un tipo de puerta especial, no es una puerta que conecte algunas dimensiones dentro de un universo, tampoco conecta diferentes planos, o dos universos.
Los nódulos son únicos, porque no pueden reproducirse. Un nódulo que conecta un kralex con otro es la única puerta de conexión existente entre ellos. Por ello cientos de civilizaciones se lanzan a su conquista, moran entre las estrellas
adyacentes. El comercio florece en algunos, en otros rugen los cañones de los navíos.
Existen kralex que poseen un número infinito de nódulos, otros han destruido todos los suyos, son los kralex perdidos.
Rumores entre las estrellas dicen que algunas civilizaciones han construido nódulos artificiales, lo que les da acceso a cualquiera de los infinitos kralex existentes.
Existen dos tipos de nódulos. Los Nódulos-K y los Nódulos-T.
Los nódulos-k conectan los kralex con kralex paralelos, donde las civilizaciones llevan creciendo una cantidad similar de años.
Los nódulos-t conectan un kralex con otros similares en su origen pero con diferentes cronologías. Su efecto es como un viaje en el tiempo. Al entrar en uno te puedes presentar en un kralex que lleva unos años de diferencia hacia atrás o hacia delante. Sin embargo no nos confundamos, no es un viaje en el tiempo. Cada uno de estos kralex se desarrolla de una base común, pero son realidades separadas. Las acciones en uno no afectan a las de otro, de hecho si las diferencias son muchas dichas realidades pueden ser radicalmente distintas.
El número de kralex, como se ha dicho es infinito, y dentro de cada kralex el número de universos es infinito. Dentro de cada universo existen varios nódulos. En concreto lo habitual suele ser un dos nódulos-t u dos nódulos-k (uno hacia kralex pasados y otro hacia kralex futuros). El tamaño de la Esencia es indescriptible. Disculpa por lo tanto, guerrero, si no consigo explicar su tamaño de forma clara, pues a todo esto se añaden dimensiones, planos celestiales, e infernales y realidades paralelas.
Elijas un nódulo-k o un nódulo-t o te muevas por tu universo una cosa es cierta: la Aventura te espera. Disfruta.
La Esencia.
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ndependientemente del juego que elijas, Las Guerras Eternas o Imperio , el universo en el que se desarrollan es el que aquí te presentamos. Elige uno u otro, los juegos cambian pero el entorno de ellos, La Esencia, permanece.
El universo donde has nacido es muy grande, prácticamente nadie puede imaginarse su magnitud. En él millones de civilizaciones surgen cada año, se elevan, combaten por su supervivencia, se expanden por las galaxias y se conocen.
En todo el universo coexisten la tecnología más avanzada con la magia. Leyes físicas adaptadas según las necesidades de imperios estelares y poderosas realidades paralelas donde moran los dioses y acechan los demonios.
Viaja durante años a los rincones más recónditos del universo, conoce las ciudades que flotan a un tiro e piedra de los agujeros negros, contempla las plantas de cosecha en las nebulosas y las estaciones siderales Cenit.
Pero prepárate para el mayor de los viajes, pues LGE/I se mueve en un universo mucho mayor que este. Tu universo no está sólo en el Multiverso. Más bien está demasiado acompañado. El número de universos es infinito, existen tantos que todo es posible en ellos. Cualquier cosa que puedas imaginar está representada en ese universo. Aquellos que lo conocen bien, que son capaces de viajar entre sus puertas de un universo a otro, llaman a esta conjunción de universos Kralex.
Un kralex está formado por un número infinito de universos. Sólo esta cantidad ingente de civilizaciones, guerras, universos, poderes y posibilidades pone la carne de gallina de cualquiera que se lo imagine.
Existen infinitos tipos de kralex, aquellos que están completamente cuajados de estrellas, los que están casi desiertos de vida y materia, pero la regla común suele ser una cantidad de universos de diferentes formas y tamaños, que se extienden por un enorme vacío como las galaxias dentro de un universo.
Pero hay más dentro de cada uno de los infinitos universos del kralex existen unos nódulos dimensionales que conectan dicho kralex con… otro kralex. De esta forma en cada kralex existe un número infinito de nódulos de conexión con otros kralex, y a su vez estos se conectan con otra infinidad de kralex, universos y dimensiones. Y así continúa infinitas veces.
Todo este conjunto de universos, kralex y dimensiones recibe un nombre, que sólo los más privilegiados conocen: la Esencia.
El abismo que se abre ante el Guerrero es tan grande que da miedo. Pararse a pensarlo hace que cualquier tarea que emprenda un personaje deba alcanzar proporciones épicas lo antes posible. Aquí, puedes hacer lo que quieras si eres lo suficientemente decidido y valiente.